Una funda para bolsa de agua caliente es uno de esos proyectos pequeños que encajan especialmente bien en otoño e invierno: se cose con poca tela, puede hacerse con retales y, si la dejamos extraíble, resulta mucho más cómoda de lavar.
En este tutorial vamos a hacer una funda de tela con apertura tipo sobre en la parte trasera. No necesitas cremallera ni botones, y puedes adaptar el patrón directamente a la bolsa de agua caliente que ya tengas en casa.
Qué necesitas
Para hacer la funda necesitarás:
- tela de algodón, franela o un tejido similar que se pueda lavar con facilidad;
- hilo;
- tijeras;
- alfileres o pinzas;
- papel para preparar la plantilla;
- lápiz;
- regla;
- plancha;
- máquina de coser.
También necesitarás la propia bolsa de agua caliente, porque vamos a utilizarla como referencia para obtener una funda que se adapte a su tamaño.
Si tienes una caja de retales esperando proyecto, esta funda es una buena candidata. Puedes hacer la parte delantera con varias telas combinadas y dejar la trasera en un tejido liso.
Cómo sacar el patrón sin complicarte
Coloca la bolsa vacía sobre una hoja grande de papel.
Dibuja su contorno sin apretar el lápiz contra la bolsa y suaviza ligeramente las curvas. Después añade alrededor aproximadamente 2 cm para holgura y margen de costura.
No hagas la plantilla demasiado ajustada. La funda tiene que poder ponerse y quitarse con facilidad.
Recorta la plantilla completa. Esa será la pieza delantera.
Para la parte trasera utilizaremos la misma forma, pero dividida en dos piezas que se superpondrán para crear una abertura tipo sobre.
Cómo preparar la apertura trasera
Coloca la plantilla delante de ti y marca aproximadamente el tercio superior.
Necesitamos una pieza trasera superior y otra inferior, pero ambas deben solaparse varios centímetros cuando estén colocadas una encima de la otra.
La forma más sencilla es copiar la parte superior y prolongarla hacia abajo unos 7-8 cm desde la línea donde quieras la abertura. Haz lo mismo con la pieza inferior, prolongándola hacia arriba.
Ese solapamiento evitará que la funda se abra cuando coloques la bolsa dentro.
Antes de cortar la tela, comprueba colocando las dos plantillas traseras encima de la delantera que juntas cubren toda la superficie y se superponen correctamente.
Corta las tres piezas
Necesitas:
- una pieza delantera completa;
- una pieza trasera superior;
- una pieza trasera inferior.
Si utilizas tela estampada, fíjate en la dirección del dibujo antes de cortar.
Si quieres aprovechar retales pequeños, puedes unirlos primero para crear una pieza de tela mayor y cortar después la plantilla sobre ella.
Prepara los bordes de la abertura
En las dos piezas traseras hay un borde que quedará visible formando la apertura.
Dobla ese borde aproximadamente 1 cm hacia el revés y plánchalo. Vuelve a doblarlo para esconder el borde crudo y pasa una costura recta cerca del pliegue.
Repite exactamente lo mismo en la otra pieza.
Ahora tendrás dos bordes limpios que podrán superponerse sin necesidad de añadir ningún cierre.

Monta la funda
Coloca la pieza delantera con el derecho de la tela hacia arriba.
Encima coloca las dos piezas traseras con el derecho hacia abajo.
Primero coloca una y después la otra asegurándote de que se superponen en la zona central.
Los derechos de todas las telas deben quedar enfrentados hacia dentro.
Sujeta todo el contorno con pinzas o alfileres.
Cose alrededor
Cose todo el perímetro con una puntada recta y un margen aproximado de 1 cm.
No tienes que dejar ninguna abertura adicional porque después daremos la vuelta a la funda utilizando la apertura trasera.
Refuerza las zonas donde comienza y termina el solapamiento trasero, ya que soportarán más movimiento cada vez que pongas o retires la funda.
Recorta el exceso en las curvas
Una vez cosido el contorno, recorta ligeramente el margen en las zonas curvas y haz pequeños piquetes donde sea necesario, sin llegar a cortar la costura.
Esto ayudará a que el borde quede más limpio cuando demos la vuelta.
Si hay zonas estrechas alrededor del cuello de la bolsa, trabaja con paciencia y evita dejar demasiado volumen de tela dentro de la costura.
Da la vuelta y plancha
Introduce la mano por la abertura trasera y gira toda la funda.
Saca suavemente las curvas y las esquinas utilizando los dedos o una herramienta de punta roma.
Después plancha la funda para asentar las costuras.
Pruébala con la bolsa vacía antes de dar el proyecto por terminado. Debe entrar con facilidad, pero sin quedar excesivamente holgada.
Cómo hacer una versión con retales
Si quieres convertir la funda en un proyecto de aprovechamiento, la parte delantera es perfecta para hacer un patchwork muy sencillo.
Puedes unir tiras, cuadrados o rectángulos hasta obtener una pieza algo mayor que la plantilla. Plancha las costuras y corta después la forma definitiva.
Para que el resultado no quede demasiado cargado, combina uno o dos estampados protagonistas con telas lisas o de dibujos pequeños.
Otra opción todavía más sencilla es utilizar una tela distinta para cada una de las tres piezas.
¿Hace falta poner guata?
No es imprescindible.
Una funda sencilla de algodón o franela ya cumple su función como cubierta textil y además se lava fácilmente.
Si decides añadir acolchado por motivos decorativos, recuerda que estarás incorporando más grosor y tendrás que dejar suficiente holgura en el patrón.
Para una primera funda, mantendría la construcción simple.

Cómo lavar la funda
Esta es precisamente la ventaja de utilizar una apertura tipo sobre: puedes retirar la funda en pocos segundos.
Lávala siguiendo las recomendaciones de las telas que hayas utilizado. Si combinas varios tejidos, conviene que todos tengan cuidados similares.
Planchar previamente las telas antes de cortar también ayuda a comprobar cómo responden al calor y evita sorpresas posteriores.
Tres formas de hacerla diferente
Puedes repetir exactamente la misma construcción y cambiar por completo el resultado visual.
Una funda de franela a cuadros funciona muy bien para invierno. Una versión con retales pequeños puede convertirse en un proyecto de aprovechamiento. Y una funda neutra con un pequeño bolsillo decorativo o una aplicación puede quedar bonita sin necesidad de complicar el patrón.
También puedes preparar dos fundas para la misma bolsa y cambiarlas según la temporada.
Un proyecto sencillo para los días fríos
Esta funda no requiere cremalleras, patronaje complejo ni muchas piezas.
Una vez tengas la plantilla adaptada a tu propia bolsa, puedes guardarla y reutilizarla siempre que quieras hacer otra funda.
Y si buscas más proyectos textiles para los meses fríos, en el blog tienes también 6 manualidades de invierno con tela y más ideas para reutilizar retales de tela.
Importante: esta guía explica únicamente cómo coser la funda. Para llenar, cerrar, revisar y utilizar la bolsa de agua caliente, sigue siempre las instrucciones del fabricante de tu bolsa.


