Si notas que entra aire frío por debajo de una puerta, un burlete de tela es uno de esos proyectos pequeños que sí resultan útiles de verdad.
Se cose rápido, puedes adaptarlo a la medida exacta de la puerta y además es una buena forma de aprovechar telas que ya tienes en casa.
En esta guía te explico cómo hacer un burlete de tela para puertas paso a paso, con una versión sencilla y otra idea para dejarlo un poco más estable y decorativo.
Qué es un burlete de tela y para qué sirve
Un burlete de tela es una pieza alargada y rellena que se coloca en la parte inferior de una puerta para reducir la entrada de aire, polvo o pequeñas corrientes.
No sustituye una instalación profesional de aislamiento, pero sí ayuda a:
- reducir corrientes de aire;
- hacer una estancia más confortable;
- evitar que entre polvo por la parte baja;
- aprovechar mejor la calefacción;
- añadir un detalle textil práctico y bonito.
Además, al ser una pieza móvil, puedes retirarla fácilmente para limpiarla o cambiarla de sitio.
Qué materiales necesitas
Para hacer un burlete de tela sencillo necesitas:
- tela de algodón, loneta ligera, lino grueso o mezcla resistente;
- hilo a juego;
- tijeras;
- alfileres o pinzas;
- máquina de coser;
- cinta métrica;
- plancha;
- relleno.
Qué puedes usar como relleno
Aquí tienes varias opciones:
- relleno sintético si quieres una pieza mullida;
- arroz, arena fina o granza dentro de una funda interior si prefieres más peso;
- retales pequeños muy troceados, mezclados con un poco de relleno;
- restos textiles blandos si quieres aprovechar material.
Si buscas un burlete que se quede bien apoyado en el suelo, suele funcionar mejor una combinación con algo de peso, no solo relleno ligero.
Qué medida debe tener un burlete para puerta
La longitud ideal es muy parecida al ancho de la puerta, pero sin sobresalir demasiado.
Como orientación:
- mide el ancho de la puerta;
- resta o suma unos centímetros según quieras que quede más ajustado o algo más suelto;
- añade margen de costura.
Para una puerta de interior estándar, muchas veces bastará con una longitud terminada aproximada de 75 a 85 cm, pero lo correcto es medir tu puerta.
En cuanto al grosor, un burlete suele funcionar bien si termina teniendo aproximadamente entre 8 y 12 cm de alto una vez relleno, aunque depende del hueco bajo la puerta.
Qué tela conviene usar
No hace falta una tela complicada.
Las mejores opciones suelen ser:
- loneta ligera;
- algodón firme;
- lino con cuerpo;
- telas recicladas algo resistentes;
- combinaciones de retales coordinados.
Si eliges una tela muy fina, el burlete puede deformarse antes.
Si eliges una tela muy rígida, puede costar más darle forma al rellenarlo.
Una opción muy buena para CAMF sería usar retales coordinados en una gama neutra o invernal, porque el proyecto gana mucho visualmente sin complicarse.

Cómo hacer un burlete de tela paso a paso
Vamos a hacer primero la versión básica: un cilindro textil alargado, fácil de coser y apto para principiantes.
1. Mide y corta la tela
Mide el ancho de la puerta.
Después corta un rectángulo de tela con el largo necesario y con altura suficiente para formar el cilindro.
Como referencia orientativa, si quieres un burlete terminado de unos 10 cm de grosor, puedes cortar un rectángulo con margen suficiente para:
- formar el volumen;
- coser el largo;
- cerrar ambos extremos.
Si quieres, también puedes hacer un diseño patchwork con varias tiras de retales unidas antes de cortar el rectángulo principal.
2. Dobla la tela por la mitad
Coloca la tela derecho con derecho, doblándola en sentido longitudinal, de forma que te quede una pieza alargada.
Sujeta con alfileres o pinzas.
3. Cose el lado largo
Haz una costura recta a lo largo de todo el lado más largo.
Deja sin coser los extremos.
Si la tela se deshilacha, remata el borde con zigzag o con el acabado que prefieras.
4. Cierra un extremo
Elige uno de los extremos cortos y cóselo para cerrarlo.
Puedes hacerlo con costura recta y después recortar el exceso de margen si hace falta.
5. Da la vuelta a la pieza
Ahora da la vuelta al tubo para que el derecho de la tela quede visible.
Puedes ayudarte con una herramienta de punta roma o con la mano, según el grosor de la tela.
6. Rellena el burlete
Introduce el relleno poco a poco.
Hazlo por capas y repártelo bien con la mano para que no queden zonas vacías.
Si quieres que tenga más peso y quede mejor apoyado, una opción práctica es hacer primero una funda interior sencilla con arroz, arena fina o granza textil, y meterla dentro del burlete exterior.
Así consigues dos ventajas:
- el peso queda más concentrado;
- la funda exterior puede quedar más limpia y decorativa.
7. Cierra el otro extremo
Cuando el burlete esté relleno y con la forma deseada, cierra el extremo restante.
Tienes dos opciones:
Opción rápida
Doblar el margen hacia dentro y cerrar a máquina con una costura recta.
Opción más limpia
Doblar el margen hacia dentro y cerrar a mano con puntada escondida.
Si quieres un acabado más bonito, esta segunda opción suele quedar mejor.
8. Ajusta la forma
Una vez cerrado, distribuye el relleno con las manos para dejar el burlete uniforme.
Si ves que ha quedado demasiado flojo, abre un poco y añade más relleno.
Si ha quedado demasiado rígido, retira parte.

Versión mejorada: burlete con funda extraíble
Si quieres que el proyecto quede más práctico, puedes hacer una funda exterior extraíble.
En ese caso:
- haces un cilindro interior con el relleno;
- coses una funda exterior con apertura;
- cierras con botones, lazos, velcro o cremallera.
Esta versión es especialmente interesante si:
- quieres lavarlo;
- vas a usar telas bonitas o decorativas;
- quieres cambiar la funda según la temporada;
- usas un relleno pesado y prefieres que quede protegido.
Qué relleno funciona mejor
Depende del resultado que busques.
Si quieres un burlete ligero
Usa relleno sintético o restos de tela blandos.
Si quieres que pese más
Usa una funda interior con arroz, arena fina o granza.
Si quieres aprovechar retales
Combina trozos textiles pequeños con un poco de relleno para dar forma.
Para una puerta con corriente de aire, normalmente funciona mejor una pieza con algo de peso que una demasiado esponjosa.
Cómo hacer que quede más bonito
Aunque es un proyecto funcional, puede quedar bastante decorativo.
Algunas ideas:
- usar dos o tres telas combinadas;
- hacer la parte exterior con patchwork sencillo de tiras;
- añadir asas laterales pequeñas;
- coser una etiqueta o pequeño detalle decorativo;
- elegir colores neutros para invierno;
- usar telas coordinadas con la decoración de la casa.
No hace falta recargarlo. A veces una tela bonita y una forma limpia funcionan mejor que añadir demasiados detalles.
Dónde colocar el burlete
El uso más evidente es la parte inferior de una puerta interior, pero también puedes usarlo:
- en puertas que dan al pasillo;
- en la base de una puerta de balcón;
- en una ventana baja;
- junto a puertas antiguas con más holgura;
- incluso en un pequeño rincón donde entre aire.
No lo haría pensando en exteriores húmedos, porque la tela se ensuciará más y el relleno puede deteriorarse antes.
Errores frecuentes al hacer un burlete
Hay varios fallos típicos:
Hacerlo demasiado corto
Si queda muy corto, pierde parte de su función.
Rellenarlo poco
Entonces queda bonito, pero no sella bien el hueco.
Elegir una tela demasiado fina
Puede deformarse o desgastarse antes.
Rellenarlo en exceso
Si queda demasiado duro, se adapta peor al suelo y puede resultar incómodo moverlo.
No probarlo antes de cerrarlo del todo
Conviene colocarlo unos segundos en la puerta para ver si el grosor funciona.
Burlete sencillo o decorativo: cuál compensa más
Si buscas rapidez, haz uno sencillo con una sola tela.
Si quieres que además forme parte de la decoración del invierno o del salón, merece la pena dedicar un poco más de tiempo a la funda exterior o a combinar retales.
Para CAMF, la opción más interesante probablemente sea la intermedia:
un burlete fácil, útil y bonito, hecho con telas que ya tengas, sin convertirlo en un proyecto complicado.
Un proyecto pequeño que sí vas a usar
A veces los proyectos más simples son los que más sentido tienen.
Este burlete no solo ayuda a aprovechar retales. También resuelve una necesidad real en casa y encaja muy bien dentro de la costura creativa útil para invierno.
Si quieres empezar, haz primero una versión básica.
Después, si te gusta el resultado, ya puedes hacer otra más decorativa o con funda extraíble para otra estancia.


